Para el amor de mi vida, Osset.
Gracias por haber llegado a mi vida y por regalarme un amor tan puro, fiel e incondicional. Durante todos estos años has sido mas que mi perrito. Fuiste mi compañero, mi refugio, mi alegría y esa presencia que siempre estaba a mi lado, sin pedir nada a cambio. Entre nosotros nació un vinculo de amor muy especial, que con solo mirarnos ya nos entendíamos.
Ahora que te has ido, siento un vacío enorme y me cuesta imaginar mis días sin ti. Se que será difícil acostumbrarme a que no estés, pero también se que todo el amor que compartimos permanecerá conmigo para siempre.
Te quiero mucho, mi pequeño. Gracias por elegirme y por haber sido mi compañero de vida.